entrega número 5, 6 y 7.

fue en 1979, en un lugar llamado “zapatilandia”. me reía muchísimo con mis compañeros del colegio. una fiesta de cumpleaños feliz. hasta que llegó el payaso. no me gustan los payasos, ni creo que me vayan a gustar nunca. esa manía de tenerles miedo no se de donde venga, ahora, no sé, ahora me dan pena. estuve así, un buen rato, hasta que el pobre desistió.

¡lo bueno es que llegó el mago!

*en las fotos: una pisciana hecha y derecha. los mismo está “cara larga” que cambia en minutos. piscis, al fin y al cabo.

entrega número 6, va de la mano de mi escuela favorita. en mi último año de kinder, ya sabía leer y escribir, daba conferencias de un tema determinado y se hacían desfiles un día sí y otro también. gran escuela, grandes enseñanzas.

*en la foto. desfile de la primavera. las flores arriba de las orejas me molestaban. mucho.

séptima entrega y una entrega agridulce. fueron las mejores navidades de mi vida. eran en un rancho, grande, enorme y viejo. que olía a leña, a vacas, a comida casera y a familia. cuando mi familia era familia nos reuníamos ahí. y a los niños nos soltaban como animalitos, todo el día libres por el campo, regresábamos a cargar combustible y a desalojar el mismo, después, a vivir la libertad.

*en la foto: mis 4 primos mayores, dentro de los cuales hay un ángel, y yo. prefiero acordarme de ellos así, con una manzana roja y brillante. me volví tan rara que, hoy en día no les entiendo, o quizá sea al revés. el tiempo y las conciencias ponen a todos en su sitio.

continuará…

entrega número 2, 3 y 4.

es una pena no conservar tantos y tantos recuerdos de hace tantos años. en mi entrega número 2, solo hay 2 recuerdos presentes e indelebles: ese vestido azul del “corte inglés”, traído por mis abuelos cuando vinieron a españa, y mi canario “rataplán”. pero, aunque no lo recuerde, estoy segura que era, en ese entonces, “la niña de los ojos” de mi abuela.

2 años*en la foto: 2 ingenuos años.

en la entrega número 3, solo me viene a la cabeza esa camisa de mi madre con “cuadritos de colores” y su melena envidiable por todas mis tías. yo con chupete y (aún) el pelo lacio. ni siquiera se me pasaba por la cabeza que, en unos años, serían rizos y más rizos.

3 años*en la foto: una fiesta y mi visibles “no ganas” de socializar. (esos terribles 3 años).

cuarta entrega y los recuerdos se hacen más fuertes, llenos de color azul y de este tutú que me quité hasta que el cierre no dio más. seguro era domingo, ya que estaba con mi madre, tranquilamente, comiendo un helado. estoy segura de que muchas madres de esta generación, en algún momento de su vida, trajeron el corte tipo “charlie angels”. ¡oh, sí!.

4 años.*en la foto: miradas, tranquilidad y vínculos.

continuará…

40 para 40

y regreso. y regreso con aire nuevo. regreso con un proyecto para mí y para ti que vienes a leer. son 40 fotos para llegar a la nueva década que me está esperando a dos calles. 40 fotos que vienen a imponer buenos recuerdos y recuerdos solos.

aquí mi primera “40 to 40”.

1 de "40 to 40"

*en la foto: mi madre de 19 años y yo, de meses.

Autoestima a tope.

Conclusión de “Terapia emocional y sentimental”.

Si tuve que rebuscar, recorrer, reorganizar y recordar algunos de mis “años difíciles” fue por que creí que se estaba cometiendo una injusticia conmigo. Necesitaba reconocerme y hacerme saber que soy “mucha cosa”, que gente “poca cosa” no valora.

Una de las situaciones más difíciles que se me ha presentado viviendo en otro país, es el tratar de relacionarme con la gente, o sea, el ser aceptada por una nueva sociedad y su cultura. Me he llevado terribles decepciones que, como una buena pisciana, siempre las elevo al cubo. 

Catástrofe total + depresión existencial = llórale unos cuantos días.

Lo más curioso es que la culpa ha sido mía. Por tratar de agradar siempre, por decir siempre sí. Valores que poca parte de la sociedad (hoy en día) aprecia.

Pero yo los tengo, ¡qué cojones!.

Me gusta conocer gente, me gusta tener amigos y que me tengan como amiga, pero en esta etapa de “extranjera” me han comido viva (y con limón pa´que arda).

No he sabido poner un límite por eso, por tratar de integrarme en la sociedad en la que vivo. Así que he permitido que pasen sobre mí, pero esta situación llegó a un nivel donde el dolor era más fuerte que la satisfacción de sentirme aceptada.

He remontado con esta autoterapia, me siento fuerte, pero lo más importante es que la autoestima la tengo a tope. Me he recuperado (suspiro y me quedo tan ancha).

He dicho en silencio ¡BASTA! y sigo mi camino.

¿Dónde irías tú para remontar? Te garantizo que es la experiencia que buscas si quieres/necesitas decirte: “me quiero”.

 

 

Borrón y cuenta nueva.

Agosto de 2004, Bruselas.

Capítulo 3 (y último) de “Terapia emocional y sentimental”.

“Tanthalas quiere agregarte como amigo”, decía mi (olvidado) chat de hotmail. Venga va. Aceptar, clic.

Horas más tarde ya teníamos hecha una conversación, yo mexicana, él español y un “merequetengue” de palabras entremezcladas y muchas risas (acepto que abusé del “jajajaja”, pero eso sí, NUNCA use el horrible “jeje”). Nada importante, intereses, aficiones, planes, metas y algo de historias personales… 

Y así se nos hizo costumbre, todos los días, sí todos, a las 9 pm. le dábamos al clic del chat.

Una semana después, el tal “Tanthalas”, me dice que quería visitarme en Bruselas. Que bueno que los chats no tienen sonido, por que me reí (mucho) y entremedias decía: “ya parece que me voy a creer a este “wey” que va a venir”. Ándale pues, ahí me avisas cuando llegues, chateé (el verbo existe). Clic.

Pues fue, con 2 cojones, como bien describió.

Me voy a saltar esa parte ñoña-romántica-pubertera de explicar que sentí cuando sonó el teléfono y le puse voz a “Tanthalas”.

Se quedó una semana, nos recorrimos Bruselas y Brujas, y hablamos tanto… Puedo afirmar, asegurar, que el sentimiento de creer conocer de toda la vida a una persona que ni siquiera se ha visto físicamente: EXISTE.

El tercer día, (¡TERCER DÍA!) en la parada de autobús, yo planeaba nuestro recorrido (mapa en mano):

– Cásate conmigo.- Me dijo.

Me divertí como nunca, como extrañaba divertirme con alguien con tantas cosas en común. Siempre he creído que la mejor manera de conquistar es hacer reír, de cualquiera de las 2 partes, y el me conquistó mucho, cada día, hasta hoy. 

Lo importante de recordar este capítulo no son los diálogos, que nunca se me podrán olvidar, lo importante es 1 buena razón, y era lo que tanto esperaba y buscaba desesperadamente:

1. Gracias a “Tanthalas”, volví a creer en mí. Fue la única persona, que en ese tiempo tan gris y con nieve, valoró mí esfuerzo, reconoció mi lucha, CREYÓ EN MÍ. Gracias a “Tanthalas” entendí el porque tuve que haber pasado por tanto, el era (es) mi luz al final del túnel. Él creyó en mí y así lo hice yo. Era lo que me hacía falta: recuperar mi autoestima. El destino EXISTE.

Ahora agradezco todo, el hambre, la tristeza, la nostalgia, la frustración, la rabia. Tenía que pasar por esto para llegar a una de mis tantas metas, y “Tanthalas” me abrió el camino. Borrón y cuenta nueva.

Y aquí estoy, recordando y compartiendo, una vez más.22 de septiembre de 2007, Madrid.

BSO de Livin´ La Vida Belga

Febrero a Noviembre de 2004, Bruselas.

Capítulo 2 de “Terapia emocional y sentimental”.

Siempre me ha gustado la música, todo tipo, y en mi estancia Belga era la mejor medicina. Me traje canciones de México y descubrí nuevos artistas qué, en esos tiempos, sonaban a toda hora en la radio. 

Casi todas son nostálgicas, pero aún así las disfruto como disfruta Ricky Martin moviendo el culo.

(Aprovecho que empieza la semana, y qué mejor arrancarla con música. Recalco que con música todo sale mejor, TODO).

Esta es mi Banda Sonora Original. “Livin´la Vida Belga“.

Cara A

1.- Francis Cabrel – “Je t´aimais, je t´aime, je t´aimerai”.

2.- Reyli Barba – “Desde que llegaste”.

3.- Cher – “Believe”.

4.- Jenifer Bartoli – “Le souvenir de ce jour”.

5.- Kelis – “Trick me”.

6.- Maroon 5 – “This love”.

Cara B

1.- Francis Cabrel – “Octobre”.

2.- Carla Bruni – “Quelqu’un m’a dit”.

3.- Queen – “I want to break free”.

4.- Leslie – “Et j´attends”.

5.- Sin Bandera – “Que lloro”.

6.- The Freestylers – “Push up”.

… y bueno, me he vuelto a parar y bailar como posesa con los Freestylers, he vuelto a recordar el mes de Octubre con Cabrel, me he cortado las venas (con galletas María) con Reyli y Sin Bandera, recordé a Carla Bruni sin 4 kilos de pómulo y he vuelto a babear (litros) con Adam Levine, vocalista de Maroon 5 (oh god!).

El anillo de Esmeraldas.

Noviembre de 2004, Bruselas.

Capítulo 1 de “Terapia emocional y sentimental”.

Nunca lo use, era como el tesoro de mis tesoros. Sentada en mi cama pasó el tiempo mientras lo veía, quería arrancarle todos los recuerdos que tenía para que cuando lo vendiera fuera eso: solo un anillo de oro con piedras verdes. -Eres mi única salida para viajar a España, Tita, lo siento mucho-. Salí de “casa” a buscar lo que aún no tenía claro que debía buscar. Caminando por el centro de Bruselas, entré a mas de 10 establecimientos de “compro/vendo”, nada, me daban 20€ solo por el oro, las piedras se la sudaban (vulgarmente hablando). Mi francés tenía acento, y cuando salí de un compro/vendo, alguien salió detrás de mí. Caminaba y el de atrás caminaba, giraba y el de atrás giraba.

– ¡Eh, oye!-. Oí. (miedo) Voltee. Era Enorme (creo que Rumano), chaqueta negra, fuerte, pelao, güero y cara de pocos amigos.

-Dime- (aparentemente segura).

-¿Quieres vender eso? -Sí.

-Sígueme. ¡LO SEGUÍ! (¡con un par!).

Caminamos lo suficiente, ya no conocía por donde estábamos. Quería ubicar una parada de autobús, casi todos pasaban por el bosque de delante de “casa”. Nos paramos en una esquina y me señaló un bar.

-Entra ahí y pregunta por la dueña. No expliques como has llegado ahí. Solo pregunta por ella y enséñale el anillo. Te lo comprará-.

-Gracias-.

Mucha gente hablando español, lleno eso, voces altas mayormente varoniles, olor a paella y fabada ¡viva España! pensé. Me senté en la barra, a lado de la caja registradora y pedí un vaso con agua (no me alcanzaba para más). Aparece una señora de metro y medio (el medio metro era por el cardado de su pelo güero) escote prominente, el vestido rojo se lo puso untándose el cuerpo con mantequilla (no hay otra explicación), oro por todo el cuerpo: orejas (hasta 3 agujeros en cada una), muñecas, cuello, dedos y seguro que una pulsera en el tobillo llevaba.

-¿Usted es la dueña?-.

-Sí.- Y metió una cantidad considerable de billetes en la caja.

-Es que mire, estoy vendiendo este anillo, quiero irme pa´su tierra-. Me lo quité sabiendo que jamás me lo volvería a poner.

Volteó a verlo y abrió la boca. 

-¡Ay ja´mía pero  que monada!, ¿es tuyo?-. Dijo quitándose 2 de sus anillos.

-No, era de mi abue… (lloré mucho y sin pena. Total, nadie me conocía).

-¡Joder hija, que me vas a hacer “de llorar”!. 

Me cogió la mano.

– A ver, trae-. Se lo puso y por un momento creí que en esas manos regordetas y chiquitas no iba a caber. Pues cupo en su dedo corazón izquierdo. 

(¿¡Cómo es posible que me acuerde de tantos detalles!?).

-¿Cuánto quieres?-. Y agregó alzando el brazo: – A ver, tú, Juan, tráele a la niña el plato de fabada de la casa, ¡vamos, venga!.

Ha sido la fabada (gratis) más deliciosa que he probado en mi vida. Tenía hambre.

-No, pues lo que me dé-. Extrañamente hice un vínculo con ella inmediato.

-Joder niña, que difícil me lo pones, madre. ¿Así que te quieres ir a las Españas?-.

-Sí, necesito trabajo que aquí no encuentro, tengo un hijo pequeño y conozco a gente ahí-. Comía.

Esperó a que terminara mi platazo de fabada. Mientras iba y venía, metiéndole a su caja harto billetón, de los grandes. Y me dio el dinero.

-Pues hala hija, que Dios te acompañe-. Me despidió en la puerta, con una palmada en el hombro. (Al fuerte rumano, no lo volví a ver).

No es importante lo que me haya dado, ese anillo no tenía precio. Lo único que puedo decir es que me alcanzó para mi viaje, el de mi hijo y unos días/semanas en Madrid. Nos ahorrábamos el hospedaje, ya que llegábamos a casa del que hoy en día es mi marido (sí, esta historia será en otro post, fijo).

Llegué justo a tiempo para refugiarme, por un rato, en ese bosque cerca de casa, ese bosque que se hizo mi íntimo amigo, cómplice de mi rabia de algunos días, de mis tristezas de otros días, y de mis divertidísimos paseos en bici con mi niño. Me senté en “mi banco”, ese que siempre me esperaba solo, rodeado de pinos, frente al lago. -Lo siento mucho Tita, lo siento mucho-. Nunca he vuelto a llorar así. -Dame una señal Tita, para saber que no hice mal, perdóname por favor-. No he vuelto a ver una paloma blanca tan cerca, ese día la ví, se posó a menos de un metro de mis pies, estaba sola. 

(Mi) Bois de la Cambre, Brussels.

Foto de MeteoBelgium

Mi niño salía de la escuela, la señal estuvo entregada en mi corazón, me fui. 

Terapia emocional y sentimental.

Para saber quien eres y reforzarte a ti mismo, SI VALE ir hacia atrás.

Así que aquí voy, me hace falta.

Fui felíz de pequeña, mientras duró ese tiempo que sabes y crees que tu familia es perfecta. Así fue.Los problemas vienen cuando te haces mayor, cuando existen personas que se creen autorizadas para manipular tus sentimientos, cuando te separas de apegos que creías de tu propiedad, cuando la soledad INVOLUNTARIA se aferra y te domina, cuando tienes muchas cosas positivas pero solo (y estúpidamente) ves tus puntos débiles y le das importancia a la vulnerabilidad.

Mi vida cambió y se reeditó cuando me vi sola, me sentí sola y estuve sola. Se reeditó en el sentido de sacar fuerzas que no tenía, idear planes que no había visualizado, provocar situaciones que nunca me hubiera planteado. El destino tiró los dados y sea cual fuera el número lo acepté y lo enfrenté.

(Como se debe de hacer, que chingados).

Hace 9 años llegué a Bruselas con 100€ y nada. 

Salí de mi país buscando al futuro que no se me presentaba por ningún lado. ¡Que suerte tener “familia” en el extranjero!. Sin embargo fue la época más difícil de mi vida, no por el idioma, no por la nueva cultura, no por el clima, sino porqué me dí cuenta que seguía SOLA, porqué me dí cuenta que la “familia”, también, NO AYUDA y se creen con “derecho a”. Pero como no podía abrir la puerta y salir huyendo una se lo traga a cambio de comida y un techo.

Extrañamente, pero muy extrañamente ahora, cuando pienso en mi “año belga” (sin albur) lo recuerdo como una transición de sentimientos y fortaleza que no me conocía, de hecho, guardo con lujo de detalle ese episodio del anillo de esmeraldas que me regaló mi abuela y que, por obvias razones tuve que vender. 

Ese será mi siguiente post.

 

 

Para esto sirvieron mis brazos.

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El fin de semana pasado, Amina (a días de cumplir 3 años) y yo, tuvimos una fiesta infantil, cumplía 3 años su mejor amigo Izan. Después de casi 3 horas brincando, saltando, gritando, bailando, riendo, cantando y comiendo (muy poco, ya sabes que Amina es de esas bebés/niñas inapetentes, pero esa es otra historia) llegó la hora de ponerse los abrigos y zapatos y de decir hasta pronto a aquel brincolín, piscina de bolas, pista de baile, etc. Amina es de poco berrinche (¡en serio!, no lo digo por que soy su madre) pero ese día toco uno, el primero y muy gordo. Así de rápido como Amina empezó a tirarse por el suelo dando patadas, así de rápido se me vino a la cabeza lo que hace 13 (casi 14 años) había leído, era el momento justo, preciso e inminente de aplicar la Terapia de Contención, era la primera vez en casi 3 años que la utilizaba. Hubo varios casos de berrinches en ese mismo momento, así como también hubo varios tipos de reacciones por parte de los progenitores ante las fierecillas cabreadas: algunos optaron por dejar en el suelo pataleando a la fierecilla en cuestión, otros se dedicaron a gritar más fuerte que los llantos. Esto fue lo que yo hice con Amina: la levante del suelo con manos firmes y busqué una silla, me senté con ella en las piernas, puse sus piernas al rededor de mi cintura (la poca que me queda) y mis brazos firmes la rodearon cual camisa de fuerza para pegarla a mi pecho. Todo esto con Amina convertida en la bebé/niña más gritona/llorona del mundo entero. Cuando la tuve en la posición que quería, con su cabecita en mi pecho, le empecé a decir bajito: -Amina, calma, se que estás molesta, se que no te quieres ir, ya has brincado y jugado, es hora de irnos, ssshhhhhhh, calma, Mamá está aquí…-. Pasaron 15 minutos (mínimo) con Amina en mi regazo hecha un llanto gritón. Creo que al minuto 16 Amina se calló de golpe, era el único chillido que ya no se escuchaba, los padres desesperados voltearon a vernos y una que otra madre me hizo cara de: “¿y eso cómo se hace?”. Amina sollozando me dijo: -Mami, e quiello mutcho”-, se levantó solita y recogió su zapato que se le había caído durante el show, salió del lugar con una sonrisa enmarcada por unos enormes y brillantes ojos rojos.

” La Terapia de Contención no es un método educativo sino una terapia que, en la medida que los padres la practiquen, se convierte en una forma de relación gracias a la cual los hijos aprenden que no debe haber huída ni aislamiento ante los conflictos, sino confrontación directa y cercana. Los padres abrazan a sus hijos, incluso contra su voluntad, para poder expresar o gritar toda su ira, decepción, tristeza, etc. Así descubren que en los brazos de los padres pueden siempre recuperar el equilibrio interno“.

El abrazo que lleva al amor. Libro de Laura Rincón Gallardo.

Deseo de todo corazón que te sirva de algo este capítulo tan reconfortante de mi vida.

 

 

38 a mis 38.

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38 cosas que he aprendido hasta hoy, a mis 38 años.

  1. Siempre es bueno hacer una limpieza interna. No importa el tiempo que pase para hacerla, hazla. Nuestro equipaje de vida siempre debe de ser ligero.
  2. La música siempre presente. Es un vículo más para manterner recuerdos y que permanezca la sonrisa.
  3. La paciecia y la tolerancia me han enseñado que son claves para la vida diaria y en cualquier lugar del mundo. Aunque haya casos que, aunque parezcan imposibles de tolerar, es mejor regresar y completar el círculo.
  4. Los cambios se ha convertido en mi reto diario. Es mantenerme en alerta a lo que va a pasar y las enseñanzas siempre son positivas. Cada día lo transformo en un reto.
  5. Los 13 años y los 3 años son los más difíciles en la vida. Verlo desde la cima materna me han hecho arrancarme los pelos de la desesperación y de las emociones tan gratificantes causadas por los mismos.
  6. Ayudar a quien pueda y como pueda me han hecho sentir humana. Seguiré haciéndolo, no quiero convertirme en robot, ya tenemos bastantes.
  7. Wear sunscreen sigue siendo mi biblia.
  8. Siempre es mejor dar, y si recibes es un plus a la sensación anterior.
  9. Amar con condiciones no es aprovecharse, es valorar lo que eres y ponerlo en claro.
  10. La amistad puede ser mucho más fuerte que los lazos familiares.
  11. El uso excesivo de lo que sea, apendeja.
  12. Sigo siendo super fan de Cher. Es la mujer con estilo perenne.
  13. Si me equivoco lo digo. Si me comprenden se quedan y si no se van, la puerta de salida es más grande que la de entrada.
  14. Que bien cae ser (a veces) poco modesta. Me amo.
  15. Algunas de Las mejores sensaciones son las que sientes cuando regresas a casa. En mi caso cuando regreso a México.
  16. He enseñado a abrazar. Abrazar es decir millones de cosas con el tacto. Amazing.
  17. Bailando se entiende la gente. Y en la cama también.
  18. Viajar y conocer, después, hablar con conocimiento.
  19. Pensar con la cabeza, el corazón es de cerebro distraído.
  20. Gritar no es la salida, es una acción que no te da poder. Repetir las cosas con voz pasiva siempre abre puertas. Por no decir: siempre abre LA puerta.
  21. Nunca hay que desaprovechar ese momento para expresar amor.
  22. Me gusta sentirme inolvidable. Somos únicos e irrepetibles.
  23. El tren de las oportunidades solo pasa una vez en la vida.
  24. Vivo y hago todo lo posible por de dejar vivir.
  25. El sexto sentido existe, solo es cosa de saber/aprender a escucharlo.
  26. Trato de perder poco el tiempo.
  27. Dormir lo necesario no significa dormir lo que quieres. O pongo buena cara, o pongo buena cara.
  28. Traté, trato y trataré ser coherente.
  29. La vida en pareja es mejor, siempre y cuando la comunicación esté por encima de todo(s).
  30. Reír es la limpieza más efectiva del alma. 
  31. Comer lo que quiera no es sanamente recomendable.
  32. Trato de bailar en pareja por lo menos 2 veces a la semana. Es muy divertido, ¿lo sabías?.
  33. Aún no encuentro una canción que me llegue tanto como esta. Ojala pudieran escuchar el disco completo.
  34. El lugar donde vives los peores y los mejores momentos, se graba con fuego en la mente. Mi lugar es el Bois de la Cambre, Brussels.
  35. Mis recuerdos son mi mayor tesoro y mis mejores maestros.
  36. Sigo sin arrepentirme de haberme hecho 2 tatuajes
  37. La distancia pone las cosas y a las personas en su sitio. Es la única ventaja que le encuentro.
  38. Soy más vieja, pero he sido, soy y seré como quiero ser.